Fuck You
Luca Prodan, a inicios de 1987, ya se sabía muerto. Lo que quedaba de él en este plano, le había pedido a su amigo, Rodrigo Espina, que grabara con su cámara los recitales programados con Sumo, porque no creía que llegara con vida al año siguiente. Yo estoy yendo en el auto a ver parte de ese material, el último show en Obras Sanitarias, inédito hasta ahora. Voy bien predispuesto porque amo el otoño y porque el tránsito me favorece. Porque voy a reencontrarme con mi primo Sebastián y porque Sumo me maravilla. También por el atractivo de colar una salida un martes a la noche que venga a desapolillarme un poco la rutina. Pero, asimismo, llevo conmigo un nudo amargo en el estómago que me acompaña desde hace algunas semanas. Ayer, mi psicóloga me preguntó cómo estaba y le dije: “bien y mal; un bien y mal que no hacen un más o menos, sino que son eso, bien y mal, juntos, al mismo tiempo”. Pobre mujer, ya se debe estar cansando de mis boludeces. E...